MI HOGAR, LA RÍA. DIARIO DE UNA GAVIOTA.
“Sale el sol y sus rayos se reflejan en la mar, un brillo me deslumbra y una suave brisa me levanta. Emprendo el vuelo y surco lo cielos como cada mañana, el horizonte se levanta ante mí, pero de repente un navío interrumpe mi paseo, un giro brusco, un par de aleteos me libran del fatal choque.
Llego a mi acantilado, mi rincón y me dispongo a observar; las nubes se desvanecen dando paso a las luciérnagas del cielo.
Oigo el mar, lo siento, me susurra y me anuncia que la temporada de caza está próxima. Un aleteo, otro más y una brisa me hicieron volver a mi hogar”.