Me he llevado una sorpresa fantástica este fin de semana, he descubierto un cartel publicitario sobre una película, La carretera, protagonizada por el gran Viggo Mortensen y dirigida por John Hillcoat. Se estrenará el 5 de febrero.
La película adapta a la gran pantalla la magnífica, asfixiante, embaucadora, tensa, desoladora, apocalíptica… novela de Cormac McCarthy, premio Pulitzer 2007. Todavía estáis a tiempo de leeros la novela antes del estreno. En cuanto leáis la primera página probablemente no haréis otra cosa hasta que la terminéis.
El argumento: La ceniza cubre la tierra yerma. Los seres humanos habitan un lugar devastado y sombrío donde la supervivencia poco tiene de gesto heroico. El miedo y el hambre son los compañeros de viaje de un hombre y su hijo a través de una carretera que no lleva hacia ninguna parte. O tal vez sí. El sur; allí se dirigen. Allí hace calor y queda esperanza. Deben luchar contra los demás. Y contra sí mismos.

Así comienza la novela:
Al despertar en el bosque en medio del frío y la oscuridad nocturnos había alargado la mano para tocar al niño que dormía a su lado. Noches más tenebrosas que las tinieblas y cada uno de los días más gris que el anterior. Como el primer síntoma de un glaucoma frío empañando el mundo. Su mano subía y bajaba al compás de la preciada respiración. Retiró la lona de plástico y se puso de pie envuelto en aquellas prendas y mantas pestilentes y buscó algún atisbo de luz en el este pero no lo había.
Iria